Parashat Nitzavim-Vaiélej
Moshe Pitchon
El capítulo 29-versículos 9 al 14- del libro de Deuteronomio
proporciona las bases para una definición de quién es judío. En las llanuras de
Moab, Moisés convoca a todo el pueblo de Israel para que renueven el pacto que
sus padres acordaron en Sinaí. Les dice:
"Guarden, pues, las palabras de este pacto y pónganlas
en práctica, para que prosperen en todo lo que hagan.
“Hoy están todos ustedes en presencia del Señor su Dios: sus
jefes, sus tribus, sus ancianos y sus oficiales, todos los hombres de Israel,
sus pequeños, sus mujeres, y el extranjero que está dentro de tus campamentos,
desde tu leñador hasta el que saca tu agua, para que entres en el pacto con el
Señor tu Dios, y en Su juramento que el Señor tu Dios hace hoy contigo, a fin
de establecerte hoy como Su pueblo y que El sea tu Dios, tal como te lo ha
dicho y como lo juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.
“Y no hago sólo con ustedes este pacto y este juramento,
sino también con los que hoy están aquí con nosotros en la presencia del Señor
nuestro Dios, y con los que no están hoy aquí con nosotros”
Podría decirse que el concepto de "pacto" (en
hebreo = brit) es una de las ideas más importantes expresadas por Literatura
Fundacional de Israel.
David J. Elazar, el difunto profesor de ciencias políticas
de la Universidad Bar Ilan, ha señalado que el pacto es una de los dos o tres
visiones del mundo compartidas por toda la humanidad.
De alguna manera, dijo, todos los seres humanos tienen cierta
propensión psicológica a las relaciones contractuales, es decir, a las
relaciones transaccionales basadas en acuerdo mutuo.
En su nivel más bajo, un pacto es un acuerdo entre dos
individuos, en el cual es probable que uno u otro de ellos, termine rompiéndolo,
por lo que debe ser fortalecido a través de la sanción de un cuerpo legal. En
su nivel más alto, es una reunión (con-gregación) de seres humanos básicamente
iguales que consienten, el uno con el otro, en comprometerse con ciertos
valores trascendentales.
Irv Greenberg, un rabino ortodoxo que reformula el
pensamiento judío a raíz del Holocausto y el surgimiento del Estado de Israel,
sostiene que el concepto de Pacto no es estático en la historia judía. Se
transforma en la medida en que las crisis se desenvuelven. Mientras que otro
famoso ortodoxo americano, el difunto rabino Joseph Soloveitchik expresó que en
un mundo hostil todos los judíos están unidos por un brit goral, una alianza
forjada por un destino común.
Aunque el tema del pacto es tocado varias veces en la
Literatura Fundacional ("Brit", la palabra hebrea para pacto aparece
cinco veces en este capítulo
y un total de 286 veces en todo el TaNaKh) la identidad del
Israel que es parte del pacto es única en la claridad con la que está expresada
en este pasaje.
El rabino Jacob Neusner, señala que los chinos no preguntan
obsesivamente: ¿Quién es un chino? Y nunca se escuchó a un armenio debatir la
crisis de identidad armenia, sin embargo el gobierno del Estado de Israel se
enfrenta al colapso cada vez que trata de decidir quién es judío.
El problema de la identidad judía, dice el profesor de la
Universidad de Chicago, Menajem Brinker, surge cuando los judíos rechazaron la
autoridad de la halajá (ley rabínica) a la vez que siguen insistiendo en que
son miembros del pueblo judío.
El profesor de la Universidad Hebrea, Aviezer Ravitzky,
comenta que en comparación con el enfoque ultra-ortodoxo prevaleciente, el
pacto, tal como lo dice Deuteronomio 29, no fue hecho solo entre Dios y las
personas justas o Dios y las comunidades piadosas, sino entre Dios y todo el
pueblo de Israel, desde "el leñador a aquel que saca el agua."
Además, agrega el profesor Ravitzky, el pacto abarca todo el espectro de la
comunidad judía en su existencia real, desde los santos a los ignorantes.
El ex -canciller de la institución ortodoxa centrista por
excelencia, "la institución insignia de la ortodoxia moderna," la
Yeshiva University de Nueva York, el rabino Norman Lamm escribió hace algunos
años en el "New York Times:"
Cualquier afirmación de que los judíos no ortodoxos no deben
ser considerados como judíos no sólo es falsa, sino indefendible, tanto en
contenido como en intención.
El judaísmo ortodoxo afirma que la fidelidad a la Torá y la
Halajá representa la única expresión auténtica de la sagrada tradición judía.
No obstante, en modo alguno impugna la integridad de los judíos no ortodoxos.
De ninguna manera pone en duda la autenticidad de la búsqueda espiritual de
aquellos que sinceramente están elaborando su camino en el judaísmo y han
llegado a conclusiones que pueden no estar en consonancia con las enseñanzas
ortodoxas. De ninguna manera niega los derechos democráticos y humanos de
cualquier judío de rendir culto o no, como le plazca.
El hecho es que hay dos formas distinguibles de abordar la
identidad judía. En uno, donde el individuo es el punto de partida, el
judaísmo, es un sistema de significados. Proporciona al adherente una
orientación de lo que se trata la vida y de las cuestiones de preocupación
última. No siempre proporciona respuestas a las preguntas personales más
importantes, pero sin duda se ocupa de ellas. Otra forma es tomando al pueblo
judío como punto de partida preocuparse de su existencia colectiva, buscando la
creación de instrumentos públicos. No es necesario decir que estas dos
orientaciones están superpuestas en las vidas de muchos judíos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario